
Tratamiento de Trastornos de la Conducta Alimentaria (TCA)
Los Trastornos de la Conducta Alimentaria no son solo dificultades con la comida o con el cuerpo; suelen ser la expresión de un dolor más profundo, de emociones difíciles de sostener y de experiencias que, en algún momento, hicieron necesario recurrir a ciertas conductas para poder seguir adelante. Los TCA hablan de la relación con uno mismo, con la autoexigencia, con el valor personal y con la capacidad de sentirse en el mundo de una manera segura.
Mi trabajo con personas que viven un TCA se basa en una mirada humanista integrativa, donde el vínculo terapéutico es el eje que permite explorar estas experiencias con cuidado y sin juicio. En las sesiones, creamos juntas/os un espacio seguro para comprender qué función ha tenido el trastorno, qué intentaba proteger o regular, y qué emociones o heridas aparecen debajo.
Cómo trabajamos un TCA
Integro el trabajo emocional con la escucha corporal, ayudando a reconectar con el cuerpo desde un lugar más amable y sensible, lejos del control y la culpa. A través de este proceso, acompañamos la regulación emocional, la identificación de patrones que sostienen la relación conflictiva con el alimento y el cuerpo, y la construcción de nuevas formas de bienestar más respetuosas y sostenibles.
Desde una mirada sistémica, también atendemos el entorno familiar y relacional, entendiendo que los TCA se desarrollan dentro de un contexto y que la comprensión global del sistema facilita un proceso de recuperación más profundo.
Mi objetivo no es solo aliviar el síntoma, sino acompañarte en un camino de reconexión con tu esencia, tu cuerpo, tus necesidades y tu propia voz. Un camino donde puedas sentirte acogida/o, vista/o y acompañada/o en cada paso.
Aquí tienes un espacio para empezar a sanar desde la raíz, con calidez y presencia

